Códigos de descuento: cómo usarlos para vender más sin regalar margen
El cupón de descuento es una de las herramientas de venta más usadas y peor pensadas del comercio online. Bien usado, trae clientes nuevos y mueve stock quieto. Mal usado, es regalarle un porcentaje de tu margen a gente que igual te iba a comprar. La diferencia no está en el porcentaje: está en para qué lo usás.
Primero, el objetivo
Antes de crear un código, respondé una pregunta: ¿qué querés que pase que hoy no pasa? Los objetivos que justifican un cupón son pocos:
- Conseguir la primera compra de alguien que te sigue pero nunca te compró.
- Reactivar clientes que hace meses no vuelven.
- Mover stock quieto antes de que pierda valor.
- Medir un canal: un código distinto para cada influencer, anuncio o publicación te dice de dónde vienen las ventas.
"Vender más" no es un objetivo: es un deseo. Y los cupones sin objetivo son los que terminan comiéndose el margen.
Cuánto descontar
La cuenta que tenés que hacer no es sobre el precio, es sobre la ganancia. Si un producto te deja un 30% de margen y le hacés un 15% de descuento, no estás resignando el 15% de la venta: estás resignando la mitad de la ganancia. Para compensarlo, necesitás casi el doble de ventas.
Por eso conviene conocer el margen real de lo que vas a promocionar antes de elegir el porcentaje. Si no lo tenés claro, empezá por cómo calcular los márgenes de ganancia.
Siempre con límite
Un código sin límite es un código que termina en un grupo de ofertas y lo usa medio país. Dos límites básicos:
- Cantidad de usos. "Los primeros 50" además genera urgencia.
- Vigencia. Un fin de semana, una semana. Después se desactiva.
Cupón o descuento por medio de pago
Son dos herramientas distintas. El descuento por medio de pago —por ejemplo, un porcentaje menos pagando con transferencia— es permanente y tiene una lógica económica clara: te ahorrás comisiones y cobrás antes. El cupón es táctico: tiene un objetivo, un público y una fecha de vencimiento. Mezclarlos sin pensar puede terminar en un doble descuento que no planeaste.
Ideas que funcionan
- Primera compra: un código en la bio de Instagram para quien nunca compró.
- Por canal: un código por cada creador de contenido que te recomienda. Al final del mes sabés quién vende y quién no.
- Liquidación con propósito: un código válido solo para los productos que hace meses no se mueven. Si no sabés cuáles son, leé sobre el stock muerto en tu depósito.
- Postventa: un código para la segunda compra en el mensaje de agradecimiento.
Medir: la parte que casi nadie hace
Un cupón que no se mide no sirve para decidir el próximo. Después de cada campaña mirá cuántas veces se usó, cuánto vendiste con él y si esos clientes volvieron a comprar sin descuento. Si solo lo usaron clientes que ya te compraban seguido, el cupón no trajo ventas: las abarató.
Cómo lo hacés con enorden.net
En el catálogo online de enorden.net creás códigos de descuento con porcentaje y límite de usos, y los clientes los aplican en el carrito. También podés configurar un descuento automático por medio de pago, como un porcentaje menos por transferencia. Y como los pedidos entran al sistema, las ventas quedan registradas junto con el resto del negocio para que puedas medir qué pasó.
Si querés que tus clientes se enteren de las promos sin que tengas que avisar a cada uno, el bot de atención por WhatsApp las ofrece cuando alguien pregunta.
Artículos relacionados
Punto de venta (POS): todo lo que necesitás para vender en mostrador
El punto de venta es el corazón de cualquier comercio físico. Conocé qué funciones tiene que tener un buen POS y cómo impacta en la experiencia del cliente.
Cuenta corriente de clientes: dejar de perder plata con el fiado
Vender a cuenta corriente es una ventaja hasta que dejás de controlarla. Cómo saber quién te debe, cuánto y desde cuándo.